miércoles, 19 de junio de 2019

Amante roto

No te recuerdo,
lo juro.

A veces pienso en tus besos de boca llena,
en tus labios espesos,
en tus ojos cafés.

A veces, deseo tus largos dedos,
suaves, maestros.

Tu lengua venenosa,
sabia, mía. En mí y para mí.

A veces también pienso en tus piernas,
fuertes, rígidas desde la cintura hasta los pies,
en frente de mí, en contra de mi.

Pienso, disfruto...
escucho tu voz decir tonterías que me hacían reír,
te escucho preguntarme si te quiero,
sonrío, siempre digo que no.

Nunca lo oíste, nunca lo dije,
nunca lo acepté.

Y tampoco te recuerdo... lo juro.

Suicide Landscape

Ha cambiado la vida, me ha derribado.
Me ha quitado el amor, la luz,
las tinieblas danzan en mi cabeza,
la soledad gobierna mi alma.

Me ha roto la vida,
me ha devuelto al polvo del que nací,
a las cenizas...
a la nada.

jueves, 15 de noviembre de 2018

Los poemas de la mente

Los poemas de la mente

Escurridizos como el agua
Los versos perfectos y la rima sin fin
No dejan que los cuentes
No esperan nada.

Se escapan de la boca al olvido ruin.

Flotando

Te vi caminando, alto lánguido y desgastado
Con el paso lento de quien tiene el dolor a cuestas, casi flotando como una sombra de sí mismo,
con la mueca cruel de indiferencia ante el destino

El silencio del tiempo acompañaba tus pasos, la complicidad del vecino te aparta la cara,
nadie interrumpe la miseria ajena, nadie se atreve a cruzar una mirada.

Quise irrumpir en tu vida, hacer en tu camino una parada, moría de miedo pues estoy escondida, como vos y tus pasos, como vos y la nada.

Nuestros andares son siempre los mismos, el mundo gira sobre su soberbia y no quiera el destino y nos arrepentimos y acabamos con esta miseria.

domingo, 25 de febrero de 2018

Dulce inocencia.

No conocí nunca piel tan excitante,
suave como terciopelo, fina como seda,
dulce como fruta fresca recién caída del árbol
-a punto de comerse-

Tu sonrisa pícara, ilumina a toda hora.
Un ser lleno de ternura 
con un fuego innato que aún no estalla.

Mi cuerpo arde, yo quiero desbordarte,
quiero reecontrarme entre tus piernas 
hacerte temblar,
enseñarte las delicias del mundo 
que hasta ahora te has privado de probar.

Pero ven niño a decirme, ¿hasta cuándo debemos esperar?