domingo, 17 de marzo de 2013

Y lo quiero.


Amaneció el día
y su cuerpo rubio parecía las dunas del desierto
acariciadas por el sol.
Sus ojos me vieron
como lo primero al regresar a la vida
y una sonrisa dibujó la bienvenida
al nuevo mundo de nuestras manos juntas.
...Y lo quise.