lunes, 9 de noviembre de 2015

A tu salud.

Eras vil y yo te quería.
Eras prohibido y yo te deseaba.
Eras un tipo y yo lo creía. 
Eras arrogante y lo detestaba.
Tenías buen sexo... ¿quién lo diría? 
Lo hacías divino y lo disfrutaba.
Sin embargo el destino quiso que un día,
al toro más grande yo despreciara. 
Tragaste tu brama, querido Marqués,
Tragaste tus tonterías de medio-burgués.
Cosas de la vida y sus tonterías pero
Por la boca, muere el pez.