sábado, 29 de junio de 2013

Nicaragua, Ley 779

Por todas esas revoluciones que le hice a la dama frente al espejo,
a la puta sobre la cama y a la santa bajo la ropa.
Por todas las que fuimos, un aullido y un silencio.
la libertad y un cuento, la bruja y la princesa.
por todas las batallas en el confesionario de la vida,
por las lágrimas en la barra de un bar.
por todas las que somos en una misma,
Por mí, por vos, por ella y ellas.
Las que murieron con la boca llena de pólvora y lucha.
Valientes, sensuales y defensoras.
       Mujeres.
Por todas, un orgasmo, una letra, una canción.
¡Una LEY JUSTA!

Libertad

Te sueño con deseo de vivirte.
Te deseo con el coraje de tenerte.
Pero te quiero sin mas ataduras que decirnos la verdad.

Y arder en tu memoria.

Decirte mil veces que te quiero,
aferrarme a-quellos besos fugitivos,
tomar con ambas manos los recuerdos
y quemarme, hasta ser cenizas en tu olvido.

Siempre y nunca.

Siempre fue ella... su sonrisa.
Quien quebrantó mi ego y apaciguó mi ira.
Quien, con caricias, removió la soledad de mi alma.
Con besos, rompió esquemas
y con palabras destruyó mis paradigmas.

Ella, si, con los labios pequeños y dulces. Sinceros.
Traidores.
Sus labios, los recuerdo... secretos dictadores de mi deseo.
Siempre será. Única, ambigua. Triste.
Perfecta.
Perfectamente descabelladas.

domingo, 5 de mayo de 2013

Ella

Ella era hermosa, en grito y en silencio,
yo la quería tanto, quizá por imposible.
Hubiese podido aullar a la luna y cantarle al viento..
        hubiese podido decir la verdad.
Más cuando en su cuerpo anidó vida ajena
supe que la había perdido;
era tan hermosa, pero ya no era ella.
Era solo un reflejo de quien había querido.
La historia cambiaba, el papel se invertía,
lloré como niña y se secaron mis ojos,
-si ya no era ella, ¿Quien era ahora?-
su piel canela y sus labios rojos...
¿Dónde estaba ahora?
Ella es un beso, el buen sabor de una tarde,
la experiencia agridulce..
es un recuerdo.
Su risa.