miércoles, 7 de septiembre de 2016

No te suelto. No me suelta.

Mi mano no te suelta.
La costumbre no nos deja.
El miedo nos arrastra y el cuerpo nos grita.
Asustado y asustada, después de amarnos tanto, 
hoy estamos flotando a la deriva de este barco.
Nos hacemos daño,  nos odiamos tanto,
Esperamos lo que ya no regresa.
¿a dónde va el amor?, Decía Becquer.
¿a dónde va el amor?, me pregunto.
No sé si es hora de la despedida,
No sé si este será mi próximo infortunio.
Mi mano no te suelta, ni mi cuerpo, ni mi mente.

¿Qué hacemos?, mi amor, ausente.
¿Qué hacemos?  Frente a la puerta del olvido.