miércoles, 7 de septiembre de 2016

El reloj.

Es tarde, debo irme por el mundo,
debo amar y ser amada; debo herirte y debo herirme, debo jugar a olvidar, debo ser olvidada.

Es tarde, tengo que correr contra los días, contra las ausencias, contra la brisa en mi cara, tengo que correr hacia mi misma, hacia la niña,  hacia la anciana.

Es tarde, el tiempo va deprisa, a nadie espera y por nadie se retrasa, no puedo ir en su contra porque me aplasta.

Debo alcanzarlo. Siento que se escapa.
Es tarde, en esta noche larga.
Voy en pos de mi destino mientras la muerte me alcanza.

Como si nada.

Mi cuerpo te guarda deseo y le llamo "nostalgia". En estos días de lluvia recuerdo tu piel de playa,  tu aroma a fruta y ese sabor a fresa, el chicle tuti-fruti en tu boca mojada. Tu piel canela fuego,  tus piernas doradas,  recuerdo tu pelo negro y tu risa atolondrada.

"Sensual" sería tu nombre si te resumiera en una palabra, lastima que quiso el destino que tu nombre fuese "nada".

Seguimos los caminos, aunque nuestras caricias se extrañan.  Seguimos, fingiendo que no desafiamos al mundo como villanas.
Seguimos "como si nada".

No te suelto. No me suelta.

Mi mano no te suelta.
La costumbre no nos deja.
El miedo nos arrastra y el cuerpo nos grita.
Asustado y asustada, después de amarnos tanto, 
hoy estamos flotando a la deriva de este barco.
Nos hacemos daño,  nos odiamos tanto,
Esperamos lo que ya no regresa.
¿a dónde va el amor?, Decía Becquer.
¿a dónde va el amor?, me pregunto.
No sé si es hora de la despedida,
No sé si este será mi próximo infortunio.
Mi mano no te suelta, ni mi cuerpo, ni mi mente.

¿Qué hacemos?, mi amor, ausente.
¿Qué hacemos?  Frente a la puerta del olvido.

Hace tiempo.

Fui buena un día,  hace ya muchos años.
De eso sólo recuerdo el cuento de una niña abandonada a su suerte, engañada, ingenua.

Quizá era yo, alguna parte de mí.
Algo que ya no está, que ya no encuentro.

Dentro de mi sombra trato de buscarla pero no me habla.


Cuando estoy con vos, ella tiene vida, a veces, en medio de las risas logras volver inocente mi mirada, en esos instantes la vida cambia. Es pasajero.

Ella no existe.

Yo soy sombra de tantas,  de mujeres traicioneras y brujas despiadadas.

Yo soy sombra de mi destierro, de mi desdicha;  de mi incapacidad de ser feliz con lo que tengo.   De mi don para salir huyendo.

Yo te dije que no soy buena, me dijiste que me amabas.


No puedo ser de nadie,  ni a mí  misma me pertenezco.


Soy como la hojarasca en el viento.


El amor para mí es vértigo.


Un grito

Soy sin ser,  en el borde del risco.
Espero a alguien, más que alguien, un grito,
Un "¡despierta!" Qué me indique el camino.
Navego nuevamente en la nada,
Pero esta vez con la venganza llamada soledad. Jugué con fuego y aquí ardo en llamas, jugué sin esperar este final.

¿Qué pasa con las decisiones tomadas?
¿Hasta cuánto durarán?  Dudas... palabras.

Soy viento, soy arena que se escapa.
Soy la vida que se me va de las manos,
Soy tristeza y rabia.
Soy anhelo, olvido y nostalgia,
Un gemido sin placer, una mueca falsa.

No me encuentro.
Tengo miedo de buscarme.
Estoy al borde del risco, quiero saltar.
Soy sin ser...
Espero algo, espero a alguien que grite
¡¡¡Qué grite! !!!

¡Salta! ¡vive! ¡siente! ¡sueña!

¡Despierta!.