sábado, 29 de junio de 2013

Fue un adiós.

Apareció de la nada, como regresando de la muerte
yo me ya me había prometido vida en su ausencia.
Lo extrañaba tanto..
Luego nada más, como quien toca a la puerta y se va.
Pero detrás de las paredes ha dejado tormentas desatadas
y no lo sabe.
O no le importa.
-Yo sigo caminando y sólo pienso detenerme
para estar segura de que pusimos bien el cerrojo.