lunes, 2 de agosto de 2010

En la penumbra de mi alma
en lo recóndito de mi corazon
gime fuerte el deseo de que entregue a mi su amor

Desde los obscuro de mis sueños
hasta lo llano del dolor
está atada mi alma
y no encuentra luz de sol

En la tortura de mis noches
cuando el alma se desnuda
brotan lágrimas amargas
lágrimas de angustia

y ahogada en un mar de olvido
espero tu ayuda,
un consuelo, una mirada
o sólo un poco de ternura.

Octubre, 06, 2009.